
Perú registra su peor nivel de hambre en los últimos 15 años, según el Índice Global del Hambre 2025, elaborado por la red Alliance 2015. El informe considera indicadores como mortalidad infantil, malnutrición y desnutrición infantil aguda y crónica, y advierte que el país presenta niveles similares a los registrados aproximadamente una década atrás.
La situación afecta tanto a zonas urbanas como rurales. En Lima Metropolitana, familias de sectores vulnerables recurren a ollas comunes para acceder a alimentos, mientras que en comunidades altoandinas el acceso a productos básicos depende incluso del trueque y de actividades como la crianza de alpacas. Especialistas señalaron que la pobreza y las dificultades económicas continúan limitando el acceso regular a una alimentación adecuada.
Loreto, La Libertad, Puno, Huancavelica, Huánuco y Cajamarca figuran entre las regiones con peores indicadores del índice. Representantes de organizaciones vinculadas a la lucha contra el hambre advirtieron además que eventos climáticos como el fenómeno El Niño pueden afectar la producción y el acceso a los alimentos. La situación contrasta con el reconocimiento internacional del Perú como destino gastronómico y su postulación en 2026 al premio de Mejor Destino Culinario de Sudamérica.





