
El empresario minero James Lara, de 32 años, relató los momentos previos al secuestro ocurrido en Trujillo, La Libertad, donde cuatro de sus acompañantes fueron asesinados. Según su declaración difundida este domingo por Cuarto Poder, se encontraba bajo los efectos del alcohol cuando un grupo de hombres que aparentaba pertenecer a la Policía Nacional del Perú (PNP) interceptó el vehículo en el que se desplazaba.
Lara, quien tiene antecedentes vinculados a la minería ilegal, explicó que inicialmente creyó que los sujetos que rodearon la unidad eran efectivos policiales. Los falsos agentes terminaron trasladándolo por la fuerza hasta una cavidad subterránea, donde permaneció retenido hasta el día siguiente.
“Estaba muy mareado, no sospeché que eran delincuentes”, declaró el empresario al reconstruir la emboscada. El ataque ocurrió después de que acudiera a una discoteca junto a su guardaespaldas Christopher García, quien conducía el vehículo; Farah Monzón, ubicada en el asiento del copiloto; Nadia Urtecho, su pareja; y el agente de seguridad Luis Rojas.
Lara contó que después de salir del establecimiento ya no recuerda parte del trayecto debido a su estado. “Después de ese momento ya no puedo recordar. Estaba muy mareado. Supongo que íbamos al (restaurante) Siete Sopas a tomar caldo o a comer. Yo en el trayecto me quedo dormido”, relató. Según añadió, despertó cuando escuchó a Nadia gritar “Por favor, no me hagan daño” o “Por favor, ¿por qué hacen eso?”.
Al despertar, el empresario observó a los hombres que habían intervenido el vehículo y continuó creyendo que se trataba de policías. “Como estaba en el medio entre Luis (su seguridad personal) y Nadia, me desperté asustado (…) y vi a la Policía. Prácticamente, para mí era la Policía. Yo les digo: ‘Tranquilos, yo voy a bajar’, porque me decían: ‘Baja tú, baja tú’”, contó.
El engaño terminó cuando los atacantes lo esposaron y lo trasladaron contra su voluntad. “Prácticamente me esposan todo como si fueran policías. Cuando me suben lo hacen de la peor manera. Entonces es ahí cuando digo: ‘Esto no es la Policía, es otra gente’”, afirmó Lara.
Los falsos policías también solicitaron los documentos de las personas que se encontraban en el vehículo, aparentemente con la intención de identificar a su objetivo. Según información oficial citada por el dominical, los atacantes vinculados a la organización criminal ‘Los Pulpos’ buscaban inicialmente a Johan Lara, hermano mayor de James.
UN ERROR DE IDENTIFICACIÓN NO DETUVO EL ATAQUE
Aunque los delincuentes habrían confundido a su objetivo, el ataque continuó. Uno de ellos intentó poner en marcha el vehículo con la intención, según la reconstrucción difundida por el programa, de trasladarlo hasta un descampado y prenderle fuego con los cuerpos en el interior. Al no conseguir encender la unidad, abandonó el lugar y escapó.
La principal hipótesis de los investigadores apunta a que el ataque estaba dirigido contra la familia Lara y especialmente contra su patriarca, Eleuterio Lara López, conocido como ‘El Viejo’. Según esta línea de investigación, la familia habría dejado de pagar las cuotas de extorsión exigidas por la organización criminal.
El empresario secuestrado es titular de una concesión de 200 hectáreas para la extracción de minerales en Pataz. Además, fue investigado por la Fiscalía en 2020 por su presunta participación en la organización criminal ‘Los Topos del Frío’, vinculada con la extracción ilegal de oro.
De acuerdo con el reportaje, su padre también fue investigado en 2017 por presunta minería ilegal, luego del decomiso de unas cien toneladas de mineral que, según las investigaciones, serían de procedencia ilícita.




