
La presidenta del Perú, Keiko Fujimori, participó por primera vez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y planteó una estrategia frontal contra las organizaciones criminales transnacionales. Durante su discurso, sostuvo que estas agrupaciones deben ser consideradas grupos terroristas y anunció que su Gobierno buscará perseguirlas desde quienes ejecutan los delitos hasta las estructuras que las sostienen. “Estas organizaciones son grupos terroristas y deben ser enfrentados como lo que son: enemigos del Estado democrático y de los ciudadanos de bien”, afirmó.
Fujimori asumió la Presidencia el 28 de julio de 2026 y, a 57 días de iniciar su mandato, utilizó su primera intervención ante este foro para exponer los principales ejes de su gestión. Su discurso estuvo centrado en la lucha contra el crimen organizado, la reforma educativa y el fortalecimiento institucional, además de una referencia a la integración regional a partir de la historia del Imperio Inca.
La mandataria describió el combate contra el crimen transnacional como una guerra sin fronteras ni uniformes. Según explicó, estas redes están vinculadas con actividades como narcotráfico, minería ilegal, contrabando, trata de personas, extorsión y asesinato, y consideró que enfrentarlas por separado en cada país favorece su expansión y capacidad económica y bélica.
Como parte de su propuesta, Fujimori sostuvo que una definición explícita de estas organizaciones como grupos terroristas permitiría establecer un marco normativo para que las Fuerzas Armadas actúen decididamente en apoyo de la Policía Nacional frente a la amenaza al orden interno. También ratificó la incorporación del Perú al Escudo de las Américas, presentado como un mecanismo para coordinar acciones con aliados regionales.
La presidenta también vinculó la seguridad con la educación. Sostuvo que las medidas represivas no son suficientes y afirmó que las deficiencias en el aprendizaje escolar pueden convertirse, junto con otros factores, en elementos asociados a la criminalidad. En ese marco, mencionó una reforma que contempla mejoras de infraestructura, servicios digitales, materiales educativos y fortalecimiento de las capacidades docentes.
Entre las medidas educativas planteadas figura la creación de una Escuela de Formación de Directores, orientada a fortalecer el liderazgo de los responsables de los colegios y promover la participación de los padres dentro de la comunidad educativa. Fujimori también cuestionó la incorporación de lo que denominó una “agenda ideológica y cultural ajena a nuestra realidad” y anunció que su Gobierno buscará convertir las aulas en espacios seguros para estudiantes y profesores.
En el último tramo de su discurso, Fujimori se refirió al fortalecimiento institucional, los derechos humanos y el papel de la comunidad internacional. Mencionó como principios de su Gobierno la libertad individual, la familia, las tradiciones, la igualdad ante la ley, la dignidad humana y el debido proceso. También afirmó que el Perú “Vencimos al terrorismo” y sostuvo que, 34 años después, militares y policías que participaron en esa lucha continúan siendo procesados, señalando que, a su juicio, se vulneró el debido proceso. Finalmente, pidió a las Naciones Unidas una actuación independiente y transparente y sostuvo: “Acompañar a un país no significa sustituir sus instituciones ni las decisiones que corresponden a sus ciudadanos dentro del orden democrático”.




