
Las denuncias por secuestro en el Perú podrían superar los 5.000 casos al cierre de 2026 si se mantiene el ritmo registrado durante los primeros 8 meses del año, según un análisis elaborado por el ingeniero electrónico y analista de datos Juan Carbajal a partir de registros del Ministerio Público actualizados al 31 de agosto.
De acuerdo con sus cálculos, el país acumula un promedio de 430 denuncias mensuales por secuestro durante 2026. El especialista plantea dos escenarios para el cierre del año: 5.160 denuncias si se mantiene el promedio actual y hasta 5.225 casos si durante los últimos meses se repite un comportamiento estacional similar al de años anteriores.
El análisis señala que el promedio mensual pasó de 142 casos en 2020 a 430 en 2026, tomando como referencia la información acumulada hasta agosto. Esto equivale a unas 14,1 denuncias diarias, lo que representa aproximadamente 1 denuncia por secuestro cada 90 minutos en el país.
Según Carbajal, ambos escenarios colocarían a 2026 entre los años con mayor cantidad de denuncias por secuestro desde 2020 y supondrían un incremento de entre 5% y 6% frente al registro de 2025.
Las proyecciones se conocen mientras la Policía investiga 3 secuestros registrados en Lima en un periodo de 48 horas. Los casos corresponden a un operario minero, un trabajador de una empresa distribuidora de gas y un empresario dedicado al rubro de la panificación. La Dirincri analiza las similitudes entre los hechos para determinar si detrás de ellos existiría una misma organización criminal.
El primer caso ocurrió el 22 de septiembre en San Juan de Lurigancho, cuando un operario minero salió de su vivienda para encontrarse con una mujer. Según las cámaras de seguridad revisadas por la Policía, un vehículo oscuro de marca Chevrolet lo interceptó. Tres sujetos encapuchados y armados lo redujeron y trasladaron a un inmueble utilizado como lugar de cautiverio.
Durante el secuestro, los delincuentes exigieron a sus familiares S/70 mil y grabaron a la víctima para presionarlos. Ante las dificultades para mantener comunicación con ellos, optaron por retirar dinero de sus cuentas bancarias y consiguieron sustraer S/2 mil. Posteriormente, el trabajador fue liberado en las inmediaciones del puente Atocongo. El coronel PNP Jorge Carpio, jefe de la División de Investigación de Secuestros y Extorsiones de la Dirincri, informó que existen coincidencias con el secuestro de un trabajador de una distribuidora de gas ocurrido al día siguiente, entre ellas el vehículo, las armas y la forma de grabar a las víctimas; en este segundo caso, la exigencia económica habría sido de S/100 mil.




