
Las protestas estudiantiles movilizaron el martes a 266.000 personas en distintas ciudades de Francia, según el Ministerio del Interior, mientras los organizadores calcularon 450.000 participantes. Las manifestaciones se realizaron contra los recortes en el sector público y en demanda de mejoras en la educación. En París, las autoridades contabilizaron 56.000 asistentes, frente a los 100.000 estimados por los convocantes.
Las movilizaciones comenzaron el 17 de septiembre entre estudiantes de secundaria y posteriormente se extendieron a otras zonas del país con el respaldo de sindicatos y partidos de izquierda. Los manifestantes reclaman mejores condiciones en los centros educativos y cambios en la organización de los estudios, mientras el plan presupuestario para 2027 generó nuevas críticas por los recortes previstos en el sector público.
Ante el incremento de las protestas, el presidente Emmanuel Macron reunió el martes a varios de sus ministros para analizar la situación. El primer ministro Sébastien Lecornu anunció cinco proyectos para responder a las demandas estudiantiles y dispuso la suspensión de las clases durante media jornada entre el miércoles y el viernes para facilitar debates en los centros educativos. Además, este miércoles ofrecerá un discurso público sobre la crisis y las finanzas nacionales.
La jornada dejó 488 personas detenidas y 43 agentes heridos. En París se reportaron 12 manifestantes heridos, uno de ellos en estado muy grave tras caer de una estatua en la Plaza de la República. Desde mediados de septiembre, las autoridades contabilizan más de 600 policías y gendarmes y algo más de 200 estudiantes heridos, además de 6.547 arrestos.
Las organizaciones estudiantiles consideran insuficientas las medidas anunciadas por el Gobierno y convocaron nuevas movilizaciones para el jueves, además de mantener los bloqueos. Las protestas ocurren a seis meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2027 y en medio de cuestionamientos por el aumento del costo de vida, el estancamiento salarial y la situación de las finanzas públicas francesas.





