
Dos trabajadores de seguridad privada murieron y otros dos resultaron heridos tras un ataque armado registrado el lunes 6 de octubre, cerca de las 20:00 horas, en la bocamina del nivel 2410, ubicada en el sector Santa María–Beta Briana, distrito de Pataz, región La Libertad. El lugar está vinculado a una concesión de la Compañía Minera Poderosa.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Jherwin Cachique Ishuiza, de 24 años, y Marcial Ojanama Gonzales, de 42. Según la información difundida sobre el caso, ambos trabajaban para un minero artesanal con contrato vigente. Los heridos son Vidal Tomás Villanueva Flores, de 34 años, y Armando Ferreyra Flores, de 30, quienes recibieron atención médica inicial en la zona y fueron trasladados a Trujillo para recibir asistencia especializada. Un quinto trabajador logró salir ileso.
De acuerdo con los reportes preliminares, el ataque podría estar relacionado con un enfrentamiento entre trabajadores mineros y presuntos integrantes de organizaciones criminales. Otra versión policial señala la posible existencia de una toma de rehenes dentro de la bocamina. Ambas hipótesis permanecen bajo investigación y no han sido confirmadas por las autoridades.
La Policía Nacional del Perú (PNP), con apoyo de las Fuerzas Armadas y el Ministerio Público, intervino en el lugar para atender la emergencia y realizar las diligencias correspondientes. Las autoridades buscan esclarecer las circunstancias del ataque e identificar a los responsables.
La Compañía Minera Poderosa confirmó que colabora con la Policía para facilitar las investigaciones. Asimismo, solicitó al Poder Ejecutivo un mayor despliegue de recursos para el Comando Unificado de Pataz, con el objetivo de reforzar las acciones frente a la minería ilegal y los hechos de violencia registrados en la provincia.
Por su parte, el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) condenó el ataque en un comunicado difundido el 8 de octubre y expresó sus condolencias a los familiares de los fallecidos, además de solidarizarse con los heridos y sus compañeros. La institución sostuvo que “la minería ilegal es crimen organizado” e instó a las autoridades a restablecer el orden, combatir las actividades ilegales y garantizar la seguridad de los trabajadores mineros.




