El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció que drones rusos lanzados presuntamente desde petroleros en el mar Báltico obligaron a suspender operaciones en aeropuertos de Dinamarca y también generaron incidentes en Noruega. Durante su intervención en el Foro de Seguridad de Varsovia, calificó estos hechos como “actividad militar rusa contra países europeos” y pidió cerrar rutas marítimas a embarcaciones rusas.
Zelenski sostuvo que la guerra en su país probablemente concluirá por la vía diplomática, pero advirtió que los acuerdos de paz no deben dejar “vacíos geopolíticos” que permitan al Kremlin repetir agresiones. Asimismo, reafirmó que Ucrania no renunciará a su integridad territorial: “Rusia no va a redibujar las fronteras de Ucrania”.
Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, recalcó que el conflicto no es solo de Ucrania, sino de toda Europa y de Occidente. “Nos guste o no, esta es nuestra guerra, no solo por solidaridad, sino por nuestro interés fundamental”, subrayó, advirtiendo que una derrota tendría consecuencias para las próximas generaciones en todo el mundo.



