
El incremento de los casos de dengue en La Libertad ha colocado a la región entre los tres departamentos del país que requieren especial atención por el avance de esta enfermedad, junto con Piura y San Martín.
La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) analizó la situación y advirtió que, si las autoridades no implementan un plan de prevención, las consecuencias económicas para las familias con menores recursos podrían agravarse. A ello se suma el riesgo de una sobrecarga en los establecimientos de salud, principalmente en la provincia de Virú.
CASOS SE MULTIPLICAN
Según la información recopilada por REDES, hasta la quincena de agosto La Libertad registró 5,910 casos de dengue, una cifra casi 30 veces mayor que los 202 casos reportados durante el mismo periodo de 2025.
La mayor concentración de pacientes se presenta en Chao, provincia de Virú, con 2,336 casos. Le siguen El Porvenir, con 784, y La Esperanza, con 408.
El crecimiento de los contagios ocurre en un contexto marcado por el fenómeno El Niño y temperaturas superiores a las habituales. De acuerdo con el Senamhi, durante julio, Trujillo registró una anomalía de +4,8 °C respecto de sus valores normales, mientras las temperaturas llegaron a superar los 25 °C.
Estas condiciones favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue.
A este escenario se suma la falta de un suministro continuo de agua en algunas zonas. Las familias que no cuentan con acceso permanente al servicio deben almacenar el recurso en recipientes, tanques u otros depósitos, los cuales pueden convertirse en espacios favorables para la reproducción del mosquito.
Esta problemática se presenta en algunos de los distritos más afectados por la enfermedad. En Alto Trujillo, apenas el 48,7 % de las viviendas cuenta con acceso al agua mediante la red pública. En Pacanga, la proporción alcanza el 67,1 %, mientras que en Huanchaco llega al 62,3 %.
IMPACTO ECONÓMICO
Para Carlos León, economista de REDES, el avance del dengue también representa un problema económico para las familias, especialmente cuando una persona afectada debe dejar temporalmente de trabajar.
“Cuando alguien se enferma puede dejar de trabajar y generar ingresos. Según el Banco Central de Reserva, las ausencias relacionadas con el dengue representaron pérdidas de S/ 163 millones en el país, entre 2010 y 2024”, señaló.
El impacto puede ser aún mayor cuando la enfermedad evoluciona y requiere atención especializada u hospitalización. En esos casos aumentan los gastos que deben asumir las familias y también la demanda sobre los servicios sanitarios.
“Por eso, el impacto del dengue no se limita a los ingresos que se dejan de percibir; también puede traducirse en mayores gastos de atención y una mayor presión sobre el sistema de salud”, explicó el especialista.
Ante este panorama, REDES consideró que la respuesta de las autoridades no debería concentrarse únicamente en atender a las personas que ya contrajeron la enfermedad.
“Se requiere anticiparse y fortalecer las medidas de prevención, control de criaderos y vigilancia”, sostuvo Carlos León.
La advertencia apunta a reforzar las acciones preventivas para contener el incremento de casos y evitar que el impacto sanitario termine profundizando las dificultades económicas de las familias más vulnerables de La Libertad.



