El escritor e investigador de la criminalidad en el Perú, Charlie Becerra, alertó sobre un preocupante fenómeno relacionado con la videovigilancia y el sicariato en el país. Según el especialista, los sicarios están utilizando las grabaciones de cámaras de seguridad como prueba de sus asesinatos para garantizar el pago por sus crímenes.
“Las cámaras de seguridad al final terminan sirviendo para los sicarios. Para cobrar el dinero de sus asesinatos, necesitan tener un registro de que ellos lo han hecho. Entonces, con esas mismas filmaciones, que en pocas horas terminan en redes sociales, pueden demostrar que cumplieron con el encargo y así recibir su pago”, explicó Becerra en una entrevista.
El investigador destacó que antes los sicarios grababan sus crímenes con teléfonos celulares, pero ahora la creciente instalación de cámaras de seguridad facilita su trabajo. «Les estamos facilitando el trabajo», sentenció.
Becerra también remarcó que la creciente ola de criminalidad debe ser abordada con medidas desde el Gobierno central, ya que se trata de un tema de seguridad nacional. Aunque valoró los esfuerzos de las comunidades que buscan mejorar la seguridad con más iluminación y cámaras, afirmó que esas medidas son insuficientes frente al problema.
“Saludo a la gente que se organiza, su comité vecinal y dicen que necesitan cámaras, más luz en los parques… perfecto, eso está bien, pero eso es la nada”, concluyó.



