Después de casi 100 horas de lucha incansable, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú (CGBVP) logró confinar el incendio en Barrios Altos, Cercado de Lima. Este siniestro, que comenzó el pasado lunes 3 de marzo, dejó como saldo la destrucción de cuatro edificios y la amenaza de colapso de una quinta estructura.
Desde el inicio de la emergencia, más de 400 bomberos trabajaron en turnos de 12 horas para sofocar las llamas. Las labores se concentraron en las zonas de Cangallo, Junín y Lucanas, donde el fuego se propagó rápidamente debido a la acumulación de materiales inflamables y las condiciones precarias de los inmuebles.
A pesar de que el incendio ha sido confinado, aún se observan columnas de humo en el área, producto de los residuos de combustible que siguen ardiendo. El vocero del CGBVP informó que la siguiente fase incluirá enfriamiento y extinción total del fuego, para lo cual se utilizará maquinaria pesada que removerá escombros y estructuras colapsadas.
Este domingo 9 de marzo se realizará una nueva evaluación en la zona para coordinar el retiro de escombros, tarea que estará a cargo de Defensa Civil y la Municipalidad de Lima. Mientras tanto, el riesgo de colapso de una quinta edificación mantiene en alerta a los vecinos.
El vicecomandante departamental de Lima Norte, Nilo Asencios, exhortó a las autoridades a implementar mejores controles de seguridad para evitar tragedias similares en el futuro. «Es urgente reforzar las medidas de prevención, seguridad y vigilancia. No podemos permitir que esto siga ocurriendo», señaló.
Por su parte, la Municipalidad de Lima habilitó un albergue temporal en la Plaza Italia para las familias afectadas. Sin embargo, muchos vecinos siguen en las calles, resguardando sus pertenencias por temor a nuevos derrumbes. La comunidad espera respuestas y acciones concretas para prevenir futuros desastres.



