La crisis en Petroperú no cesa. La Unidad de Flexicoking de la Nueva Refinería de Talara (NRT), una de las más importantes para la producción de combustibles de alto valor, lleva tres meses sin operar. Sin embargo, la empresa estatal insiste en que la refinería funciona con normalidad y garantiza el abastecimiento de combustibles en el país.
Según el diario Gestión, Petroperú habría intervenido la planta sin notificar a Exxon Mobil, empresa licenciataria del proceso Flexicoking. La petrolera norteamericana se enteró del hecho cuando se le solicitó aprobación para las modificaciones realizadas, lo que ha generado cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión de la refinería.
En respuesta, Petroperú aseguró en un comunicado que el bypass en el equipo Scrubber de la unidad Flexicoking es una «acción operacional» que ha estado funcionando adecuadamente. Además, señaló que Exxon Mobil había brindado recomendaciones técnicas que ya fueron evaluadas y concluidas.
Sin embargo, el ex presidente de Petroperú, César Gutiérrez, advirtió que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), como principal accionista de la empresa, debe pronunciarse sobre el problema para garantizar transparencia en la gestión de la refinería. Gutiérrez sugirió incluso que sea Exxon Mobil quien informe directamente sobre la situación, con el fin de disipar cualquier duda.
El caso ha encendido alarmas sobre el manejo de la Nueva Refinería de Talara, una de las inversiones más costosas del país, y plantea interrogantes sobre la viabilidad financiera de Petroperú en el futuro cercano.



