Luka Modric vivió su última noche como jugador del Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu, donde se despidió de la afición tras más de una década vistiendo la camiseta blanca. El centrocampista croata, visiblemente emocionado, tomó la palabra al término del encuentro para agradecer a todos quienes formaron parte de su trayectoria en el club, incluyendo al presidente Florentino Pérez, entrenadores, compañeros y su familia.
Durante su intervención, Modric destacó los momentos compartidos con el equipo y el cariño recibido por parte de los hinchas. “Hemos ganado mucho, hemos tenido momentos maravillosos”, expresó, asegurando que no encontraba palabras suficientes para agradecer el apoyo brindado a lo largo de los años. Su discurso reflejó la cercanía y respeto que siempre mantuvo con la afición merengue.
El jugador cerró su despedida con una frase que conmovió a los presentes: “No llores porque se terminó, sonríe porque sucedió”. Estas palabras, acompañadas del tradicional “Hala Madrid y nada más”, sellaron un emotivo adiós a uno de los referentes más queridos en la historia reciente del club.



