En Espinar, Cusco, una joven mujer aparentemente ebria ingresó por error a una vivienda que no le pertenecía y se acomodó a dormir en una cama del segundo piso. Los propietarios, al notar la presencia, alertaron a Serenazgo, cuyos agentes encontraron a la mujer durmiendo tranquilamente, sin percatarse de la situación.
Con el apoyo de la Policía Nacional, la joven fue retirada del inmueble sin que se registraran robos, daños o altercados. El incidente se manejó con normalidad, y la mujer despertó desconcertada ante la confusión de la situación.
Este curioso suceso, que no pasó a mayores, seguramente será recordado durante mucho tiempo en reuniones familiares, dejando una anécdota inesperada pero sin consecuencias legales ni daños materiales.



