La Corte Suprema de Justicia de Argentina ratificó por unanimidad la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos contra Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta y actual líder del Partido Justicialista. El fallo se enmarca en la causa conocida como Vialidad, en la que se investigó el direccionamiento de contratos de obra pública durante sus mandatos presidenciales, beneficiando presuntamente al empresario Lázaro Báez. Esta decisión consolida el veredicto emitido por instancias inferiores y marca un hito dentro del panorama judicial y político del país.
El expediente judicial documenta irregularidades en la asignación de proyectos viales en la provincia de Santa Cruz, las cuales, según los jueces, configuraron un esquema de corrupción que generó un perjuicio económico al Estado. Cristina Kirchner, por su parte, ha denunciado en reiteradas ocasiones que el proceso judicial en su contra forma parte de una estrategia de persecución política, conocida como “lawfare”. Tras la confirmación de la sentencia, la exmandataria queda expuesta a una eventual detención para comenzar a cumplir la pena impuesta.
Con esta resolución, Kirchner se convierte en la primera expresidenta de Argentina con una condena firme por corrupción, lo que la excluye automáticamente de las elecciones legislativas del próximo 7 de septiembre. Esta situación modifica el escenario electoral del Partido Justicialista, que aún no ha emitido una postura oficial sobre el fallo. El presidente Javier Milei reaccionó públicamente en redes sociales con un mensaje breve: “Justicia. Fin”, acompañado de críticas hacia periodistas y políticos, en una línea discursiva que refuerza su enfrentamiento con sectores del kirchnerismo.



