Erick Moreno Hernández, alias El Monstruo o Chinito de Belaunde, estaría coordinando la reorganización de su organización criminal Los Injertos del Cono Norte desde una cárcel en Paraguay, según fuentes policiales. Pese a su captura y detención preventiva, habría conseguido un celular para comunicarse con sus contactos en el Perú.
El plan delictivo se habría reactivado tras la reciente captura en España de Negro Marín, su antiguo rival en Lima Norte, donde ambas bandas disputaban el control de extorsiones, secuestros y asesinatos por encargo. Los Injertos mantenían un sistema de cobros a comerciantes y transportistas, usando amenazas, atentados y asesinatos para imponer miedo y silencio en la zona.
Investigaciones periodísticas revelaron además la presunta complicidad de agentes policiales que habrían alertado a la organización sobre operativos, devuelto armas incautadas y alterado denuncias. En los allanamientos se encontraron armas oficiales, fusiles AKM y municiones policiales.
Chats y audios incautados muestran que El Monstruo dirigía la red mediante un esquema piramidal, asignando funciones y controlando pagos ilegales desde el extranjero. Su liderazgo persiste, y pese a los operativos que capturaron a más de diez miembros de la banda, las autoridades temen una reestructuración del grupo bajo nuevas órdenes desde prisión.



