La minería ilegal se ha convertido en el principal motor del lavado de activos en el país, según los Informes de Inteligencia Financiera elaborados por la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú (UIF-Perú). Entre enero de 2015 y diciembre de 2025, las operaciones sospechosas detectadas alcanzan los 11 969.7 millones de dólares, de los cuales el 55 % tiene como delito precedente esta actividad ilícita vinculada principalmente a la extracción y comercialización de oro ilegal.
El análisis revela que esta economía ilegal ha evolucionado hacia un sistema financiero sofisticado, donde los recursos obtenidos son canalizados hacia inversiones, adquisición de activos, movimientos bancarios y estructuras empresariales destinadas a dar apariencia de legalidad al dinero de origen ilícito. Asimismo, el 48 % del monto total identificado en tipologías de lavado de activos y financiamiento del terrorismo corresponde a inversiones realizadas en el sector minero con capitales no justificados, mientras que un 21 % se relaciona con la utilización de productos financieros para ocultar el rastro del dinero.
Entre 2015 y 2025, la UIF-Perú recibió más de 170 mil Reportes de Operaciones Sospechosas provenientes de entidades financieras y otros sujetos obligados, evidenciando la presión constante del crimen organizado sobre el sistema económico formal. Las comunicaciones de inteligencia financiera nacional e internacional alcanzan los 204 580.7 millones de dólares involucrados, confirmando además el carácter transnacional del problema y su vínculo con delitos como corrupción, narcotráfico y crimen organizado en diversas regiones del país.



