jueves, septiembre 10, 2026
InicioEducaciónPERÚ RETROCEDE EN PISA 2025 Y VUELVE A NIVELES DE HACE UNA...

PERÚ RETROCEDE EN PISA 2025 Y VUELVE A NIVELES DE HACE UNA DÉCADA

Los resultados de PISA 2025, evaluación internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que mide las competencias de estudiantes de 15 años, muestran un retroceso del Perú en Matemática y Lectura. El país obtuvo 382 puntos en Matemática, 390 en Lectura y 406 en Ciencias. Frente a 2022, los resultados disminuyeron 9 puntos en Matemática y 18 puntos en Lectura, mientras que Ciencias registró una caída de apenas 2 puntos, considerada no estadísticamente significativa por la OCDE.

El retroceso también se observa al comparar los resultados con los de años anteriores. En 2015, Perú alcanzó 387 puntos en Matemática, 398 en Lectura y 397 en Ciencias. En 2018, los resultados fueron de 400, 401 y 404 puntos, respectivamente. Para 2022, Matemática llegó a 391 puntos, mientras que Lectura y Ciencias alcanzaron 408 puntos.

Con la evaluación de 2025, Matemática quedó 5 puntos por debajo de 2015 y Lectura 8 puntos menos, mientras que Ciencias constituye la excepción, pues sus 406 puntos superan en 9 puntos el resultado de 2015. El máximo reciente del país se registró en 2022 para Lectura y Ciencias, mientras que Matemática alcanzó su mejor resultado en 2018.

La OCDE advierte que este deterioro no comenzó únicamente con la pandemia. El organismo identifica cambios que ya se observaban antes de 2020 y considera que los resultados actuales forman parte de una transformación más prolongada de los aprendizajes y de los hábitos de los estudiantes.

UNA BRECHA QUE SIGUE SIENDO AMPLIA

Además del retroceso interno, los resultados revelan una diferencia considerable frente al promedio de los países de la OCDE. En Matemática, Perú obtuvo 382 puntos, frente a 463 del promedio OCDE, una brecha de 81 puntos. En Lectura, el país alcanzó 390 frente a 461, una diferencia de 71 puntos. En Ciencias, obtuvo 406 frente a 482, con una brecha de 76 puntos.

El escenario internacional también muestra un deterioro. Entre 2015 y 2025, el promedio de la OCDE cayó de 485 a 463 puntos en Matemática, de 489 a 461 en Lectura y de 489 a 482 en Ciencias. Sin embargo, el punto de partida del Perú continúa siendo considerablemente inferior.

El educador León Trahtemberg pidió interpretar estos resultados con cautela y evitar confundir las competencias que mide PISA con todo aquello que debería abarcar una educación de calidad en el siglo XXI.

“Hay un riesgo de confundir lo que PISA puede medir con aquello que la educación debe considerar más importante”, sostuvo Trahtemberg para El Comercio.

El especialista señaló que el debate educativo debería incluir aspectos como el bienestar socioemocional, el pensamiento crítico, la creatividad, la autonomía, la resiliencia, el trabajo colaborativo y la capacidad de innovar, además de las competencias evaluadas por PISA.

SIETE DE CADA DIEZ NO ALCANZAN EL NIVEL BÁSICO EN MATEMÁTICA

La situación también se refleja en los niveles de desempeño. Para PISA, el nivel 2 representa el umbral básico de competencia.

En Matemática, solo alrededor del 30% de los estudiantes peruanos alcanza el nivel 2 o superior. Esto significa que cerca de 7 de cada 10 estudiantes se encuentran por debajo de ese nivel. En Lectura, aproximadamente el 42% alcanza al menos el nivel 2, mientras que en Ciencias llega al 47%.

En comparación, alrededor del 65% de los estudiantes de la OCDE alcanza el nivel 2 o superior en Matemática, el 69% en Lectura y el 74% en Ciencias.

Según la OCDE, los estudiantes que están por debajo de este umbral pueden presentar dificultades para realizar tareas fundamentales. En Matemática, por ejemplo, pueden tener problemas para interpretar relaciones sencillas entre unidades y precios; en Lectura, para comprender textos simples; y en Ciencias, para interpretar datos básicos o identificar evidencia en un gráfico.

El especialista en neuroeducación y aprendizaje Hernán Ocampo aclaró que estas cifras no significan que los estudiantes peruanos tengan una menor capacidad intelectual.

“Esto no significa que los estudiantes peruanos sean menos inteligentes. Lo que termina retrocediendo es el desempeño a nivel estadístico de promedio del sistema educativo peruano”, explicó.

Para Ocampo, los resultados muestran que los aprendizajes fundamentales todavía no se han consolidado suficientemente. “No terminamos de lograr consolidar suficientemente los aprendizajes fundamentales”, señaló.

UNA BASE DÉBIL LIMITA EL PENSAMIENTO COMPLEJO

Ocampo explicó que llegar a la adolescencia sin dominar competencias fundamentales puede dificultar el desarrollo posterior de aprendizajes más complejos. Durante esta etapa ocurren cambios neurobiológicos que influyen en los procesos emocionales y sociales, y una base débil en fluidez lectora, vocabulario o sentido numérico puede complicar la construcción de conocimientos de mayor complejidad.

“No se va a poder construir, por ejemplo, pensamiento complejo porque efectivamente esos aprendizajes básicos todavía son frágiles”, sostuvo.

Esta interpretación coincide con uno de los planteamientos de la OCDE: los sistemas educativos deben concentrarse en los aprendizajes fundamentales y priorizar la profundidad antes que la amplitud de contenidos. El organismo plantea además que currículo, enseñanza y evaluación deben reforzarse mutuamente y que las aulas deben reducir distracciones digitales innecesarias.

El informe también relaciona el desempeño académico con las desigualdades sociales. En promedio entre los países de la OCDE, una diferencia de una unidad en el índice socioeconómico se asocia con una diferencia de 36 puntos en Ciencias, 32 en Lectura y 35 en Matemática.

LOS HÁBITOS DIGITALES Y LA LECTURA

La caída de 18 puntos en Lectura también coincide con cambios en los hábitos de los adolescentes. La OCDE recuerda que PISA 2018 ya había detectado un aumento en la proporción de estudiantes que afirmaban leer únicamente cuando tenían que hacerlo y una disminución del disfrute por la lectura.

También se redujo la lectura de libros de ficción, revistas y periódicos impresos, mientras aumentó el contacto con textos mediante actividades digitales, como buscar información, conversar y leer noticias en línea.

El informe encontró que los estudiantes que leían ficción y textos más extensos para la escuela obtenían mejores resultados en Lectura en PISA 2018, incluso considerando el perfil socioeconómico de estudiantes y escuelas. Del mismo modo, quienes leían libros principalmente en papel tendían a obtener mejores resultados que quienes lo hacían principalmente en dispositivos digitales o rara vez leían libros.

Para Hernán Ocampo, el cambio en los hábitos digitales puede estar relacionado con la capacidad de mantener la atención durante periodos prolongados.

“Los niveles de atención, el foco atencional del ser humano, y en especial de los estudiantes, de los niños y adolescentes, es cada vez menor”, afirmó.

Según Ocampo, el consumo habitual de videos breves y redes sociales puede acostumbrar a los estudiantes a estímulos de corta duración. “La lectura necesita un espacio adecuado para concentrarse”, sostuvo.

El especialista añadió que el problema no sería solamente la cantidad de contenido que consume un adolescente, sino la forma en que lo procesa, ya que una sucesión de estímulos breves no necesariamente desarrolla las mismas capacidades que exige una lectura prolongada, la comprensión de un texto complejo o el análisis crítico.

EL RETO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La expansión de la inteligencia artificial representa otro desafío para el aprendizaje. La OCDE sostiene que estas herramientas pueden utilizarse para entregar retroalimentación y práctica personalizada, pero sin reemplazar el esfuerzo cognitivo del estudiante.

“La comprensión real proviene de hacer el pensamiento, no de dejar que una herramienta lo haga”, plantea el organismo.

Hernán Ocampo coincidió en la necesidad de evitar que la tecnología sustituya el proceso de aprendizaje. “El abuso de IA no permite el desarrollo adecuado de los procesos cognitivos y de las competencias necesarias tanto a nivel de comprensión lectora como a nivel de razonamiento matemático”, señaló.

En ese sentido, la OCDE recomienda que la inteligencia artificial se incorpore al aula como una herramienta que complemente el esfuerzo intelectual de los estudiantes y no lo reemplace.

LA IMPORTANCIA DE LA “MENTALIDAD DE CRECIMIENTO”

PISA 2025 también considera variables relacionadas con la actitud de los estudiantes frente al aprendizaje, entre ellas la denominada “mentalidad de crecimiento”, concepto desarrollado por la psicóloga estadounidense Carol Dweck.

Esta idea parte de que las capacidades pueden desarrollarse mediante el esfuerzo y el aprendizaje. Para Ocampo, esta disposición puede ser relevante para entender cómo los estudiantes enfrentan las dificultades.

“La mentalidad de crecimiento es esta creencia de que la inteligencia se puede desarrollar justamente mediante el esfuerzo”, explicó.

El especialista considera que esta actitud debe estar acompañada de retroalimentación por parte de docentes y familias y de una cultura escolar que permita comprender el error como parte del aprendizaje.

“Deberíamos seguir fomentando en los estudiantes (…) una sana cultura del error”, sostuvo.

Ocampo advirtió que la neuroeducación no constituye una solución automática y que los resultados de PISA no pueden explicarse mediante una sola causa ni revertirse con una única medida.

¿QUÉ DEBERÍA CAMBIAR EN LAS AULAS?

Para el especialista, la respuesta no consiste únicamente en aumentar contenidos o exigir más horas de estudio. El aprendizaje debe ser entendido como un proceso integral que involucra diferentes factores.

Entre las metodologías que plantea recuperar está el aprendizaje basado en juegos, especialmente durante la adolescencia. Según explicó, esta estrategia puede activar mecanismos relacionados con la memoria, las emociones, la sorpresa y el trabajo colaborativo.

“Entendiendo el funcionamiento del cerebro se puede generar y diseñar mejores estrategias de aprendizaje”, afirmó.

La OCDE también plantea fortalecer las capacidades pedagógicas de los docentes, mantener a los estudiantes comprometidos y reducir las distracciones digitales durante las clases. Asimismo, recomienda que los recursos se asignen según las necesidades de los estudiantes y las escuelas, especialmente en contextos desfavorecidos.

Desde otra perspectiva, León Trahtemberg considera que las escuelas deberían contar con mayor autonomía para innovar.

“La educación daría un salto espectacular si se desburocratizara, se desregulara y confiara en directores y profesores para que tengan la autonomía necesaria para innovar”, sostuvo para El Comercio.

MÁS NOTICIAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_imgspot_img