
Un microbús de la empresa de transportes El Cortijo fue atacado a balazos mientras realizaba su recorrido con pasajeros a bordo por la urbanización La Alameda, en Trujillo. El hecho se suma a las amenazas que la empresa viene recibiendo de extorsionadores.
El ataque ocurrió a las 9:30 de la noche del último martes, cuando el conductor realizaba su última vuelta del día. Según las primeras informaciones, 2 delincuentes que se desplazaban en una motocicleta interceptaron la unidad y efectuaron al menos 8 disparos.
De acuerdo con los transportistas, 4 balazos impactaron en el parabrisas y en la parte lateral derecha del microbús. Una de las balas incluso atravesó toda la unidad y salió por la parte posterior, pese a que el vehículo trasladaba pasajeros.
La empresa El Cortijo había sido amenazada desde el pasado 4 de septiembre, cuando se difundió en redes sociales un video en el que delincuentes mostraban armas de fuego de largo alcance, cartuchos de dinamita y la tarjeta de circulación de un vehículo de la compañía.
Los sujetos aseguraron pertenecer a la banda criminal autodenominada “La Gente del Porvenir y Gran Chimú” y advirtieron que atacarían las unidades cuando estuvieran con pasajeros, situación que se habría concretado durante el último ataque.
Ante el temor de nuevos atentados, algunos choferes decidieron no salir a trabajar durante el día de ayer. Los transportistas tampoco descartaron paralizar sus labores hasta que la Policía logre identificar y capturar a los responsables de las amenazas.
Las intimidaciones también se habrían extendido a otras empresas que cubren rutas hacia la sierra de La Libertad. Desde la noche del martes circula en redes sociales un video atribuido a la misma banda, en el que se exige dinero a empresas de transporte de pasajeros que operan en las avenidas Pumacahua y Unión y cubren rutas hacia Huamachuco, Santiago de Chuco y Julcán, además de otras rutas de la sierra.
“Empresas de transportes de combis formales e informales de avenidas Pumacahua y Unión, ruta Huamachuco, Santiago (de Chuco), Julcán, todas las rutas (de la) sierra, desde el día de hoy, todas se pondrán a derecho o empezaremos a matar uno por uno. Apéguense a un vago y quiero mi plata”, se escucha decir a uno de los delincuentes en la grabación.



