
Jhonsson Smith Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, se negó a declarar ante la Fiscalía en el marco de la investigación por el secuestro del empresario Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes, ocurrido en Trujillo el pasado 30 de agosto. Según consta en el acta de la diligencia realizada el domingo 13 de septiembre, el investigado sostuvo que no se encontraba en condiciones de responder porque recién había sido informado y notificado sobre el caso.
“No estoy apto, tampoco voy a declarar porque recién he sido informado y recién me han notificado”, respondió Cruz Torres cuando fue consultado por el instructor policial sobre su disposición a rendir declaración, de acuerdo con el documento al que tuvo acceso Infobae.
El investigado, de 30 años, estuvo acompañado por dos abogados. Antes de iniciar el interrogatorio, el instructor le comunicó sus derechos conforme al artículo 87 del Código Procesal Penal, entre ellos la posibilidad de abstenerse de declarar sin que esta decisión pudiera ser utilizada en su contra.
Al ser consultado sobre si estaba conforme con su defensa, Cruz Torres respondió afirmativamente. Sin embargo, ante la pregunta sobre si estaba dispuesto a declarar, decidió no hacerlo. La diligencia terminó a las 10:54 horas del mismo 13 de septiembre, luego de que el investigado indicara que no tenía nada más que agregar, quitar o modificar respecto de sus anteriores respuestas.
La Fiscalía señala a Cruz Torres como cabecilla de la organización criminal “Los Pulpos”, agrupación con raíces en el distrito de El Porvenir que, según las investigaciones, habría evolucionado desde el cobro de cupos a vehículos de transporte público hasta actividades como sicariato y secuestro. En este caso se investiga su presunta participación en el ataque contra Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de Christopher García Álvarez, Luis Alberto Rojas Ramos, Andrea Monzón Lingán y Nadia Urtecho Rodríguez.
De acuerdo con la Fiscalía a cargo del caso, los delincuentes exigieron inicialmente 2 millones de dólares para liberar al empresario minero. Los atacantes utilizaron trajes tácticos similares a los de la Policía Nacional del Perú para simular una intervención y ejecutar el secuestro, una modalidad que, según las pesquisas, ya habría sido utilizada anteriormente por integrantes de la organización.
Cruz Torres fue capturado en Bolivia y posteriormente trasladado al Perú bajo custodia policial. Según dos fuentes humanas que declararon en calidad de reserva, el investigado habría dirigido el secuestro desde Bolivia, mientras otros detenidos cumplían funciones directas durante el ataque armado. Además, el hombre cuenta con una condena a cadena perpetua por el homicidio de una comerciante en Trujillo.
En paralelo, el Ministerio Público solicitó 36 meses de prisión preventiva contra Cruz Torres y otros nueve detenidos, entre ellos Gabriel Alexander Mendocilla Gómez, Julio Zavaleta Quezada y Joyce Bereche Macco, este último capturado en la región San Martín por su presunta vinculación con la camioneta utilizada durante el secuestro.
La audiencia de prisión preventiva fue suspendida en dos ocasiones por el Poder Judicial debido a la incorporación de nuevos implicados en el proceso. Al tratarse de una investigación por crimen organizado, el caso involucra una cantidad considerable de investigados y múltiples diligencias.





