Durante una inspección rutinaria en el pabellón B-1 del penal de Cochamarca, el personal de seguridad penitenciaria detectó un forado en cuatro celdas, lo que reveló un presunto plan de fuga. El hallazgo se produjo de forma oportuna y permitió actuar de inmediato para prevenir la posible evasión de los internos implicados.
Los reclusos involucrados fueron aislados de forma preventiva mientras se iniciaron las investigaciones correspondientes. El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) informó que las autoridades del centro activaron los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones, asegurando la zona afectada y evitando cualquier intento de escape.
Tras conocerse el hecho, el presidente del INPE se trasladó hasta el penal para supervisar las acciones adoptadas, disponer sanciones a los internos responsables y coordinar medidas adicionales de refuerzo en la infraestructura y control interno del establecimiento penitenciario.



