El gobierno ruso anunció que a partir del 27 de julio comenzará a operar un nuevo vuelo directo entre Moscú y Pyongyang, en un esfuerzo conjunto con Corea del Norte para consolidar su conectividad regional y fortalecer su cooperación bilateral. La ruta, que cubrirá más de 6,000 kilómetros en un trayecto de ocho horas, será operada por la aerolínea Nordwind con una frecuencia inicial de una vez por mes. La Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia ha autorizado hasta dos vuelos semanales en el futuro, sujeto a la demanda.
Este nuevo enlace aéreo marca un avance significativo en las relaciones diplomáticas entre ambos países, siendo el segundo servicio directo tras la ruta Vladivostok–Pyongyang. La decisión se produce poco después de la visita oficial del canciller ruso Serguéi Lavrov a Corea del Norte, donde se reunió con el líder Kim Jong-un. Durante el encuentro, ambas partes reafirmaron su compromiso con una alianza estratégica respaldada por el tratado bilateral firmado en 2024, que incluye asistencia militar mutua en caso de agresión externa.
La reanudación del servicio ferroviario entre Moscú y Pyongyang el 17 de junio, suspendido desde 2020, y los planes para construir un puente vehicular sobre el río Tumen, evidencian una expansión en la infraestructura compartida. Estas medidas forman parte de una estrategia más amplia orientada a consolidar la cooperación logística, económica y militar entre ambas naciones, en un contexto de creciente acercamiento geopolítico.



